La audiencia correspondiente al recurso de apelación en el caso Goleada, que involucra a Aquiles Álvarez y otros siete procesados, no se instaló este martes debido a una situación jurídica imprevista. La falta de instalación del tribunal obedece a la decisión de los jueces de inhibirse para tramitar el expediente, lo que deja en suspenso la resolución de este recurso legal.
Esta complicación judicial surge como consecuencia directa de la supresión de la Unidad Anticorrupción. Ante esta reestructuración institucional, el recurso de apelación fue reasignado a un nuevo tribunal competente para conocer del caso. Sin embargo, los magistrados designados han optado por no asumir la tramitación de la causa, generando una pausa en el proceso judicial.
Para las autoridades y la ciudadanía guayaquileña interesada en la transparencia y la lucha contra la corrupción, este escenario representa un obstáculo procesal significativo. La inhibición de los jueces retrasa la resolución de los recursos legales, manteniendo la incertidumbre sobre el avance del caso Goleada hasta que se defina la competencia judicial definitiva.